Una de hayas

caratula-hayedo

31 Octubre 2016

¡Ah, el hayedo en otoño! Se me había puesto en la cabeza emplear el puente de los Santos para disfrutar de un hayedo en otoño… Los hay preciosos en el Pirineo, tanto más en Navarra o en la Cornisa Cantábrica, sin olvidar los de la Sierra de la Demanda, de tan caro recuerdo… pero nos quedaban un poco lejos para el poco tiempo disponible. Sin embargo, a grandes ansias, grandes remedios: siempre nos quedará a los habitantes del sur -con estos veranos secos que imposibilitan el crecimiento del haya- una solución excepcional: los hayedos que dicen más meridionales del continente, a poco más de cuatro horas de camino: Los del Sistema Central.

De resultas del viaje he aprendido que hay por lo menos tres, aunque no descarto que haya alguno más (que haya hayas escondidas en enclaves menos conocidos). Pero también he aprendido una dolorosa lección, que me lleva a hacer una recomendación insólita para un blog senderista: es mejor no ir… al menos durante el puente de Los Santos. Supongo que dicha recomendación puede extenderse a todos los fines de semana del otoño. Desgraciadamente, los hayedos en esta estación -al menos estando tan cerca de Madrid- se han convertido en artículo de consumo, y el resultado es, como puede esperarse, masificación y riesgo ecológico. De ahí que voy a adoptar una esquizofrénica estrategia, no menos insólita: me voy a guardar nombres y ubicaciones (quien esté verdaderamente interesado podrá encontrar las referencias googleando un poco) y a reiterar el consejo: evitad los fines de semana. Si queréis disfrutar de una mínima intimidad, un poco de imprescindible silencio, y ahorraros largas filas de coches, embotellamientos en estrechas carreteras de montaña y la sensación de estar en la Gran Vía… evitad los fines de semana. Pero os voy a dejar las fotos del hayedo desconocido, porque sigue siendo un regalo de la naturaleza que me dolería igualmente no compartir. Hélas aquí:

Un cuadro…

Un cuadro…

La puerta de la luz.

La puerta de la luz.

Entramos en materia…

Entramos en materia…

Luminosa…

Luminosa…

Hayas de oro.

Hayas de oro.

El bosque se adensa…

El bosque se adensa…

El hayedo.

El hayedo.

Oro líquido.

Oro líquido.

Amanita muscaria, "la seta de los enanitos", que decían los chicos.

Amanita muscaria, “la seta de los enanitos”, que decían los chicos.

Bosque "codificado".

Bosque “codificado”.

Susurrante arroyuelo.

Susurrante arroyuelo.

Las ramas flotan en el aire.

Las ramas flotan en el aire.

Ahí hay un haya (y más de una…).

Ahí hay un haya (y más de una…).

Claroscuros.

Claroscuros.

Llegando a la luz.

Llegando a la luz.

Sol de oro…

Sol de oro…

Y fin. Disfrutadlas. Y disfrutadlos con recogimiento. Hasta pronto.

Anuncios

Un pensamiento en “Una de hayas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s