Una de chopos

caratula-chopos

23 Octubre 2016

Decíamos ayer… que primero los fresnos, luego los chopos. Pues aquí está la prueba. No hay arboleda más vistosa en esta época que la serpiente amarilla que acompaña al Arroyo de Prado Negro en prácticamente todo su recorrido, desde el Molinillo hasta el caserío de Prado Negro. Me temo que eso ya se lo sabe mucha gente, a juzgar por el río de excursionistas que, a contracorriente del de agua, remonta el camino. Menos mal que, como suele ocurrir, basta con salirse un poquito del mismo para encontrar cierta buscada intimidad con la naturaleza.

Poco que decir del recorrido, del que hemos hecho ya alguna variante. Basta con caminar cerca del agua, bajo las choperas. Podríamos seguirlas hasta debajo del Cortijo del Despeñadero, y entonces tendríamos que subir el escalón rocoso de su prado para llegar al Pilar de Manolico, o hacer como haremos en esta ocasión: volver al camino en el Cortijo  de la Ermita y llegar por carril hasta aquel mismo punto. Aquí van las fotos (hay que decir que habíamos contratado con SanPe los Efectos Especiales de Iluminación “Intervalos nubosos con sol y sombra”, y quedamos muy contentos con el resultado…).

Como entrante del plato principal, algo de fresno y sauce para ir abriendo el apetito…

Como entrante del plato principal, algo de fresno y sauce para ir abriendo el apetito…

Siempre me ha encantado el aspecto "anglosajón" de este tramo del Arroyo bordeado por sauces. Salix alba, y no atrocinerea, lo que resulta casi un exotismo.

Siempre me ha encantado el aspecto “anglosajón” de este tramo del Arroyo bordeado por fresnos y sauces. Salix alba, y no atrocinerea, lo que resulta casi un exotismo.

Algo más arriba, encaramados al dique terrero -roto- de la balsa que aquí se formaba, ya los chopos reclaman el protagonismo.

Algo más arriba, encaramados al dique terrero -roto- de la balsa que aquí se formaba, ya los chopos reclaman el protagonismo…

… que les cedemos gustosamente. Obviamente es una plantación, no un auténtico bosque de ribera, pero es de esas cosas que hace el hombre que no nos molesta admirar…

… que les cedemos gustosamente. Obviamente es una plantación, no un auténtico bosque de ribera, pero es de esas cosas que hace el hombre que no nos molesta admirar…

Cerca del Cortijo de la Ermita la arboleda es más silvestre y menos ordenada.

Cerca del Cortijo de la Ermita la arboleda es más silvestre y menos ordenada.

Aquí, como hemos dicho, salimos por la derecha para llegar al Cortijo. Cruzamos para ello un haza de manzanos, que ebn estos años vienen dejando caer sus pequeños y dulcísimos frutos a beneficio del ganado. Hoy, al igual que una familia de espontáneos puestos a la tarea, evitaremos algo de ese despilfarro…

Aquí, como hemos dicho, salimos por la derecha para llegar al Cortijo. Cruzamos para ello un haza de manzanos, que en estos años vienen dejando caer sus pequeños y dulcísimos frutos a beneficio del ganado. Hoy, al igual que una familia de espontáneos puestos a la tarea, evitaremos algo de ese despilfarro…

El camino empieza a ascender suavemente, y lo que perdemos en recogimiento dorado lo ganamos en vistas con efectos especiales de iluminación:

Alamedas de fuego…

Alamedas de fuego…

Enfrente, el Cerro de Majalijar se hace dueño del paisaje.

Enfrente, el Cerro de Majalijar se hace dueño del paisaje.

Llegados al Pilar de Manolico, que recuerda al que fue famoso curandero del Molinillo, aprovechamos para hacer la foto oficial, Somos pocos, pero incombustibles.

Llegados al Pilar de Manolico, que recuerda al que fue famoso curandero del Molinillo, aprovechamos para hacer la foto oficial, Somos pocos, pero incombustibles.

Tanto el arroyo como el Cortijo del Despeñadero se ocultan aquí hasta pasar casi desapercibidos. El Arroyo, por nuestra izquierda, excava una profunda grieta por un lateral del cortijo, por donde salva el desnivel que media entre el prado que hay bajo los cortados y el fondo del valle, 20 m más abajo. Aguas arriba, se encañona en la cerrada que vemos en la foto. Puede subirse por ella, aunque es algo truculenta y complicada cuando hay mucha agua. La vereda habitual trepa por la ladera de la derecha hasta buscar un paso a media cresta, por donde descender de nuevo al arroyo, en la confluencia de varios cursos que allí se juntan.

Justo antes de sobrepasar la mencionada cresta, las choperas nos regalan otro pelotazo de fuegos vegetales…

Justo antes de sobrepasar la mencionada cresta, las choperas nos regalan otro pelotazo de fuegos vegetales…

Llegados al paraje mencionado -lo que los excursionistas conocen como Cascadas de Prado Negro, a las que llegan mayoritariamente descendiendo desde el caserío-, hacemos tiempo zascandileando aguas abajo, hacia la parte alta de la cerrada, lugar mágico donde los haya:

Es un cañoncito recóndito, donde chopos, sauces y encinas aferrados a los salientes del terreno dejan descender al agua que forma pequeños saltos y pozas…

Es un cañoncito recóndito, donde chopos, sauces y encinas aferrados a los salientes del terreno dejan descender al agua que forma pequeños saltos y pozas…

Dado que es temprano para nuestra cita gastronómica en Prado Negro, decido escaquearme un poco aguas abajo, para reverdecer mis recuerdos de este acuático laberinto.

… por ejemplo…

Hablando de pozas y cascadas…

Hay que trepar -y destrepar en este caso- por sitios de cierta dificultad (no aptos para bicicletas, como unos valiente pretendían), pero el lugar compensa el esfuerzo…

Hay que trepar -y destrepar en este caso- por sitios de cierta dificultad (no aptos para bicicletas, como unos valiente pretendían), pero el lugar compensa el esfuerzo…

Magia del agua y de las hojas…

Magia del agua y de las hojas…

Acabo por fin apareciendo en el prado del Cortijo del Despeñadero, unos metros más arriba del mencionado Pilar de Manolico…

… y, en justa reciprocidad, el día me regala otra alameda incendiada…

… y, en justa reciprocidad, el día me regala otra alameda incendiada… Entre el prado y la alameda, intuimos en el borde el cortado que rodea todo este escalón. Hay travertinos en ese borde, por lo que imagino que, en tiempos, el agua hubo de fluir por todo este llano. De hecho, el mapa geológico Magna50 señala en este exacto punto lo que llamaríamos un “edificio travertínico”, que luego se ha fosilizado al excavarse el agua un nuevo curso por la grieta que mencionaba anteriormente.

Después de este excurso vuelvo a subir el arroyo -para alivio de Bruno, que se desesperó de no poder seguirme- y ascendemos el resto de la senda hasta Prado Negro, donde nos regalamos una opípara comilona en El Jabalí, prudentemente regada con el delicioso mosto por el que tengo debilidad. Las chicas volverán en coche a la civilización, pero yo, con ganas de más, vuelvo a pata al Molinillo, pero esta vez por la media ladera que lleva al Cortijo Almuéjar, para disfrutar de lo recorrido desde otro punto de vista…

¡Y vaya vista! Las alamedas siguen ardiendo entre el oscuro de las encinas…

¡Y vaya vista! Las alamedas siguen ardiendo entre el oscuro de las encinas…

Cerca del Cortijo -y un poco perdido, todo hay que decirlo-, disfruto de una incomparable panorámica del valle.

Cerca del Cortijo -y un poco perdido, todo hay que decirlo-, disfruto de una incomparable panorámica del valle.

De algún modo acabo llegando a Almuéjar, que abandono ya por el carril que, a media ladera, prosigue paralelo al Arroyo de Prado Negro.

De algún modo acabo llegando a Almuéjar, que abandono ya por el carril que, a media ladera, prosigue paralelo al Arroyo de Prado Negro.

Antes dije "panorámica incomparable", pero puede que tenga que desdecirme… Aquí con el mismísimo Majalijar como remate.

Antes dije “panorámica incomparable”, pero puede que tenga que desdecirme… Aquí con el mismísimo Majalijar como remate.

A la zona de prados de la foto, por encima del Cortijo de la Casilla, acabo bajando campo a través. Desde allí tomaré la foto que introduce esta entrada. Luego, accedo al carril que corre a los pies de este último cortijo, que me devuelve al Molinillo, contento, satisfecho y amarillo. Un placer.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s