GR7 Pampaneira-Lanjarón (pero menos)

Caratula-GR7

16 Noviembre 2014

El Club el Bastón programó para ese domingo el tramo del GR-7 que discurre entre Pampaneira y Lanjarón. Con el otoño en su apogeo ¿quién podría negarse a la amable invitación de Joseme? Así que allá que nos fuimos (¡e fuyimos todo el camino, pardiez!). Pero nos quedamos en Cáñar. En todo caso, un disfrute. Como Joseme ya ha comentado todo lo comentable en su blog, me limitaré a añadir a su relato algunas fotillos de interés. Llegamos los últimos, cierto, pero con la tarjeta llena de color.

Por el camino de Cachariche. El día ríe y nosotros andamos.

Por el camino de Cachariche. El día ríe y nosotros andamos.

Amarillo-chopo contra azul-horizonte. Arbitra el verde.

Amarillo-chopo contra azul-horizonte. Arbitra el verde.

Soportujar sobre el Barranco de la Mojonera.

Soportujar sobre el Barranco de la Mojonera.

El Barranco, desde el puente.

El Barranco, desde el puente. Álamos, almeces, acacias, castaños, nogales…

Saliendo del pueblo y superada la única subida mencionable de la jornada, enfilamos la acequia de la Vega y con ella el precioso valle de Río Chico. Me recuerda mucho la entrada al de Lanjarón por la acequia Mesquerina.

Saliendo del pueblo y superada la única subida mencionable de la jornada, enfilamos la acequia de la Vega y con ella el precioso valle de Río Chico. Me recuerda mucho la entrada al de Lanjarón por la acequia Mesquerina.

Más adentro el valle estalla de color.

Más adentro el valle estalla de color.

El famoso Dique 24. No quiero pensar la presión que soporta, tan alto como es, de todo el sedimento que colmata el tramo de valle por encima.

El famoso Dique 24. No quiero pensar la presión que soporta, tan alto como es, de todo el sedimento que colmata el tramo de valle por encima.

Pues está hasta arriba, convirtiendo el profundo valle en un llano poblado de chopos.

Pues está hasta arriba, convirtiendo el otrora profundo barranco en un llano poblado de chopos.

Cruzado el dique, el otoño sigue haciendo de las suyas.

Cruzado el dique, el otoño sigue haciendo de las suyas.

Vamos saliendo del valle y ganando perspectiva sobre esta magnífica masa forestal.

Vamos saliendo del valle y ganando perspectiva sobre esta magnífica masa forestal.

A punto de doblar la esquina, unas coníferas exóticas.

A punto de doblar la esquina, unas coníferas exóticas.

Me llama la atención la cantidad de almeces que hemos visto. Aquí un grupo de ellos mezclado con nogales.

Me llama la atención la cantidad de almeces que hemos visto. Aquí un grupo de ellos mezclado con nogales, encinas y sauces.

Esta es un poco tópica y la hicimos más de uno, pero ¡qué queréis!

Esta es un poco tópica y la hicimos más de uno, pero ¡qué queréis!

Bajo el palio de la luz… ¡crepuscular no, que era media mañana! (y llevábamos ya 9 km).

Bajo el palio de la luz… ¡crepuscular no, que era media mañana! (y llevábamos ya 9 km).

Esta, dedicada a sus protagonistas.

Esta, dedicada a sus protagonistas.

Otra bajo palio, como para una entrada triunfal en Cáñar…

Otra bajo palio, como para una entrada triunfal en Cáñar…

… aunque quedaban las pitas, en el mucho más soleado frente de la loma.

… aunque quedaban las pitas, en el mucho más soleado frente de la loma, ya con el Guadalfeo al fondo.

Y allá en los cerros, Cáñar asombrosa.

Y allá en los cerros, Cáñar asombrosa.

Costó meterlas en la toma, pero aquí están la fuente y la torre de la iglesia, al alimón.

Costó meterlas en la toma, pero aquí están la fuente y la torre de la iglesia, al alimón.

El presi actualizando su inventario de fuentes.

El presi actualizando su inventario de fuentes.

Comimos en Cáñar, al solecito pero prudentemente cerca de unas cañas. Disfrutamos con el peculiar ambiente de estos pueblos, donde los abueletes de toda la vida se codean con ingleses y neo-hippies con toda naturalidad. Y luego dijimos adiós al grupo, pues habíamos apostado un vehículo aquí, y nos quedaba la maniobra de volver a por los otros en Pampaneira. Todavía algunos quisimos completar bajando a pie al cruce de la carretera general, cosa que no recomiendo demasiado, aunque nos dio algún interesante vislumbre de Río Sucio:

Hay en su fondo unas interesantes formaciones "acuchilladas"

Hay en su fondo unas interesantes formaciones “acuchilladas”. Geológicamente, estamos justo en la zona de transición entre el complejo Nevado-Filábride (a nuestra espalda) y el Alpujárride (enfrente), de modo que se dan cita esquistos y calcoesquistos, filitas, cuarcitas y mármoles. No es extraño que resulte caótico. Se aprecia además como los forestales han echado el resto para sujetar los terrenos de aluvión más deleznables, en esta tierra de históricas avenidas fluviales.

Y eso fue todo por nuestra parte. El resto del grupo cumplieron como bravos llegando a Lanjarón en tiempo y forma. En buena forma. Adéus.

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Un pensamiento en “GR7 Pampaneira-Lanjarón (pero menos)

  1. joseme

    Muchas gracias por la dedicatoria y más que encantados con vuestra compañía. Volver cuando queráis. Siempre seréis bien recibidos

    Responder

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