Del Posterillo al Postero

Recordaba una subida con mi amigo Manolo, desde Jerez del Marquesado, pasando por el Posterillo, hasta las inmediaciones del Postero Alto, cruzando el Alhorí tras atravesar una preciosa ladera llena de cortijos y arroyitos. Como la estación iba pidiendo (a gritos) subir a bosques y prados de altura, resolví repetir, pero esta vez saliendo del Posterillo para quitarnos algunas cuestas, que los cuerpos ya no son aquellos…

Hoy en día aquella preciosa ladera, Las Alegas, está doblemente en la cartografía senderista, pues tanto el sendero Sulayr como el Sendero solidario “El Avión”, que se inauguró en 2010, la incluyen en su recorrido. Nosotros, para variar, cogeremos de aquí y de allá para pergeñar una circular no demasiado exigente (aunque algo truculenta, como se verá…). La pena es que estaba prevista para comienzos de Junio, y acabó siendo a finales, lo que tratándose del verano del sur es una diferencia importante; pero así es la rosa… Aquí el plano:

El Pto. A es el Posterillo. El río Alhorí está marcado en azul, y d es la Casilla de Ballesteros, punto más alto de la ruta y a tiro de piedra del refugio Postero Alto.

El Pto. A es el Posterillo. El río Alhorí está marcado en azul, y d es la Casilla de Ballesteros, punto más alto de la ruta y a tiro de piedra del refugio Postero Alto.

Al Posterillo se llega en vehículo desde Jérez, tomando desde el pueblo la carreterita que lleva al Brica (Centro de Bomberos Forestales de Andalucía), desde donde se coje, a la izquierda, la pista que sube hasta los 1500 m y luego continúa a esa altura por todo el Marquesado. El Posterillo lo identificaremos desde un altozano cercano como un conjunto de casillas en el vértice de una loma, sobre el camino, que antes de llegar baja (por primera vez) para cruzar el Barranco del Maguillo. Una vez allí, no es tan evidente, pues las casas se ocultan a la vista. Los vistosos cedros y unos olmos junto al camino nos avisan de que hemos llegado.

Este es el Punto A, en el camino junto al Posterillo, a la conveniente sombra de olmos y encinas.

Este es el Punto A, en el camino junto al Posterillo, a la conveniente sombra de olmos y encinas.

En este mismo punto arranca una vereda a la derecha, marcada con un poste de sendero (PR-A-344), que cruza la cerca que rodea todo el Posterillo…

…y asciende por encima de los primeros edificios, hasta un panel informativo bajo unos cedros, donde se cuenta la historia del avión de marras (googlead "sendero solidario el avión", vagos).

…y asciende por encima de los primeros edificios, hasta un panel informativo bajo unos cedros, donde se cuenta la historia del avión de marras (googlead “sendero solidario el avión”, vagos).

El sendero señalizado sigue subiendo por lo más empinado -y asolanado-, así que introducimos la primera variante: vamos a subir por el Arroyo del Maguillo en lugar de por la loma; así iremos a la sombra y más fresquitos. Yo recordaba haberlo hecho con Manolo, aquella vez, aunque tenía una preocupante laguna acerca de cómo se salía… En todo caso, la entrada es junto al mismo panel mencionado, tomando un carril a la derecha del sendero oficial:

Tras la exhuberante primavera, el camino parece una simple parata, pero es camino, vive Dios.

Tras la exhuberante primavera, el camino parece una simple parata, pero es camino, vive Dios.

El camino va rodeando la finca, hasta enfilar una cancela que nos vuelve a sacar de la misma, a la vera del bosque, y continúa paralelo al arroyo, que discurre un poco más abajo.

El camino va rodeando la finca, hasta enfilar una cancela que nos vuelve a sacar de la misma, a la vera del bosque, y continúa paralelo al arroyo, que discurre un poco más abajo. Aquí también se plantaron sequoyas destinadas a enfermar más pronto que tarde.

Continuamos por la margen izquierda (subiendo) del arroyo, hasta un selvático punto en el que lo cruzamos y pasamos a la margen derecha. Hasta este punto puede llegarse también sin entrar en el Posterillo, tomando la senda que remonta esa margen desde el camino principal, en la curva donde cruza el arroyo. En todo caso, sigue hacia arriba, “naturalizado” pero aun practicable, recorriendo la terraza que resigue el cauce:

De momento, álamos y sauces. Previsible y muy conveniente…

De momento, álamos y sauces. Previsible y muy conveniente…

Pronto, en la intimidad, el Maguillo empieza a enseñar sus prendas: vemos guindos cargados de fruto, aunque ay, un poco fuertes todavía. Vemos fresnos, vemos alisos con sus diminutas piñas, ¡vemos hasta un plátano de sombra, de incógnito entre los autóctonos…!

En fin, qué decir: vemos hermosos castaños, por si algo faltara…

En fin, qué decir: vemos hermosos castaños, por si algo faltara. Si lo comparas con la Solana de la Higuera, yo creo que hasta aquí salimos ganando (al menos, en un día de finales de Junio)…

Pero…

En fin, todo tiene sus peros, y el de este camino es que de repente desaparece (más o menos algo más abajo de b en el plano). Como que aparte de árboles hay zarzas, espinosos rosales y otras hierbas, el recorrido por el fondo es impracticable (o cuando menos impráctico). Toca ascender. Y lo hacemos, creo, con buen criterio, en perpendicular al arroyo por una ladera pendiente pero despejada entre pinos y encinas. Llegamos así a lo que creo que fue Cortijo Larguillo:

Ahora es poco más que un corral.

Ahora es poco más que un corral.

Aquí cometemos la equivocación: habiendo ganado altura, nos dejamos llevar por una línea de parata que, sin subir ni bajar, nos vuelve a introducir en la maraña del arroyo que sube a nuestro encuentro.

Enseguida ganamos vistas sobre la espesura del arroyo…

Vistas sobre la espesura del arroyo… Sin camino es un mal negocio.

De nuevo enmarañados, nos veremos obligados a otro repechón para volver a terreno despejado, tras algún devaneo por la espesura. Así que la lección es esta: desde el cortijo, es conveniente seguir subiendo, aunque derivando a la izquierda, para llegar al carril que discurre algo más arriba, y evitando la vecindad del arroyo. (Hay otra opción a explorar: en el punto donde se pierde el camino se intuye una trocha a la izquierda, que baja al arroyo y tal vez lo cruza, adentrándose en la otra margen, ladera de pinos menos pendiente que la de la derecha; habrá que volver y comprobar si es mejor salida que la que hicimos).

En esta ocasión, optamos al final por una última subida en perpendicular para acceder al carril, que en definitiva discurría unos 20m más arriba:

Este es, cómodo y en ligera subida; aquí en el punto en el que cruza de nuevo el Arroyo Maguillo. Qué distinto es estar fuera de estar dentro…

Este es, cómodo y en ligera subida; aquí en el punto en el que cruza de nuevo el Arroyo Maguillo. Qué distinto es estar fuera de estar dentro…

Tras cruzar el arroyo, el camino aborda una suave ladera poblada de buenos pinos…

Tras cruzar el arroyo, el camino aborda una suave ladera poblada de buenos pinos (sylvestris, en su mayoría)…

…hasta llegar al collado en el que la Umbría del Maguillo se transforma en la Solana de la Higuera. En ese punto recibe por la izquierda el sendero “oficial” del avión, mientras que por la derecha sigue el carril que lleva a Cortijo Nuevo. Nuestra ruta es ahora la oficial, la de enmedio, al principio un desdibujado carril…

Desde el que enseguida obtenemos vistas del refugio Postero Alto, en la Loma de Enmedio, al otro lado del Alhorí.

…desde el que enseguida obtenemos vistas del refugio Postero Alto, en la Loma de Enmedio, al otro lado del Alhorí.

Caminamos ahora enfilados al Picón de Jeres, en el que se demora la nieve de Junio.

Caminamos ahora enfilados al Picón de Jérez, en el que se demora la nieve de Junio.

Pronto el carril se convierte en senda, en la vecindad del Barranco de Hervás:

Saltarín y montañero, propicia unos cuantos equilibrios para cruzarlo (al menos Olmo ya cruza solo…).

Saltarín y montañero, propicia unos cuantos equilibrios para cruzarlo (al menos Olmo ya cruza solo…).

Tras el barranco, una subidita por senda muy bien marcada, entre pinos…

Para llegar a otra derruida casilla, a la sombra de una encina.

…hasta llegar a otra derruida casilla, a la sombra de una encina.

Desde aquí disfrutamos de una buena vista del valle del Alhorí y la Loma de Enmedio.

Desde aquí disfrutamos de una buena vista del valle del Alhorí y la Loma de Enmedio.

Tras la encina, el sendero sigue por terreno cómodo y muy agradable…

Tras la encina, el sendero sigue por terreno cómodo y muy agradable…

…hasta llegar al Barranco de la Casilla de Lorente, todo él una alameda de suelo húmedo y buena sombra.

…hasta llegar al Barranco de la Casilla de Lorente, todo él una alameda de suelo húmedo y buena sombra.

Dudamos si comer aquí, pues la chiquillería se solivianta, pero -afortunadamente- decidimos avanzar un poco más. Atravesamos el amplio claro en el que se ubica el Cortijo de Isaac -que no podréis ver, pues la cámara me hizo de las suyas de nuevo, pero que está muy documentado por ahí. Y progresamos hasta la Cañada de Mahoma. Ya tenía visto en la ortofoto que era un terreno rabiosamente verde en la confluencia de dos arroyos, y a fé que superó todas las expectativas y mis propios recuerdos:

La cañada no son dos arroyos, sino en realidad toda una amplia zona de vaguada donde el agua brota aquí y allá de un terreno cubierto de un pasto verde más pirenáico que de aquí. Los pinos hacen corro a los chopos que la sombrean casi en exclusiva.

La cañada no son dos arroyos, sino en realidad toda una amplia zona de vaguada donde el agua brota aquí y allá de un terreno cubierto de un pasto verde más propio del Pirineo. Los pinos hacen corro a los chopos que la sombrean casi en exclusiva. El camino sólo roza el límite inferior del prado antes de volver de nuevo al pinar, pero vale la pena abandonarlo un rato para ascender por lo verde…

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En realidad, más Asturias que el Pirineo. Azares del subsuelo, que aquí conduce el agua a ras de la superficie. Por encima de la zona más despejada, que culmina con algunos espectaculares majuelos todavía en flor, varios arroyitos se abren paso entre los pinos, y siguiéndolos se podría llegar a Corral Nuevo. Quedará para la próxima.

Ni que decir tiene que comimos aquí, y hubo ingeniería hidráulica, siestas y exploraciones varias:

Este es uno de los arroyitos por los que se podría llegar a Corral Nuevo.

Este es uno de los arroyitos por los que se podría llegar a Corral Nuevo.

Refrescados y recuperados, abandonamos este paraíso para recorrer otros, aun pendientes:

Un paraíso amarillo de Genista versicolor, por ejemplo…

Un paraíso amarillo de Genista versicolor, por ejemplo… Aunque aquí el elemento reptante no lo pone la serpiente sino la procesionaria, me temo. Vemos árboles afectados, aunque, como en otras zonas de Granada, parecen haber estado peor y querer recuperarse.

El camino, casi llano, nos va adentrando en el valle del Alhorí, que sube hacia nosotros.

El camino, casi llano, nos va adentrando en el valle del Alhorí, que sube hacia nosotros.

Llegamos por fin a una encrucijada, donde por la derecha continúa el sendero del avión, marcado con un poste de madera. Nosotros continuamos al frente, ahora circunstancialmente en el sendero Sulayr, que viene del Postero Alto y se une aquí al otro para ir los dos a Cortijo Nuevo.

Llegamos por fin a una encrucijada, donde por la derecha continúa el sendero del avión, marcado con un poste de madera. Nosotros continuamos al frente, ahora circunstancialmente en el sendero Sulayr, que viene del Postero Alto y se une aquí al otro para ir los dos a Cortijo Nuevo.

Un poco más allá, otro amplio calvero a la izquierda delata la posición de otro malogrado cortijo, el de Rosetas:

Apenas alcanzan a verse algunos maderos de la techumbre entre los árboles del centro. Hay en las inmediaciones algunos buenos ejemplares de serbal (Sorbus torminalis), que es raro de ver por estas sierras.

Apenas alcanzan a verse algunos maderos de la techumbre entre los árboles del centro. Hay en las inmediaciones algunos buenos ejemplares de serbal (Sorbus torminalis), que es raro de ver por estas sierras.

Aquí la senda vuelve a bifurcarse: un ramal continúa al frente y ligeramente hacia arriba -supongo que hacia el Cortijo Justicia, otra ruina un poco más allá-. pero el nuestro baja un escalón, a la izquierda, para seguir buscando el río.

En ese último tramo aprovechamos para la foto oficial. Éramos ocho y tres perros. Premio para quien encuentre a la octava pasajera, que se escondió pudorosamente…

En ese último tramo aprovechamos para la foto oficial. Éramos ocho y tres perros. Premio para quien encuentre a la octava pasajera, que se escondió pudorosamente…

Al otro lado del río vemos ya la Casilla del Guarda (de la acequia que alimentaba, en la Casilla de Ballesteros, el tubo de la central de la Agrupación Minera, bastante más abajo).

Al otro lado del río vemos ya la Casilla del Guarda (de la acequia que alimentaba, en la Casilla de Ballesteros, el tubo de la Central de la Agrupación Minera, bastante más abajo).

Y por fin llegamos al río, aguas abajo de lo que llaman La Puerta del Alhorí:

Un práctico puente de madera permite su cruce, pues baja alegre y espumoso…

Un práctico puente de madera permite su cruce, pues baja alegre y espumoso…

El río Alhorí, agua recién deshelada de los ventisqueros al pie del Picón de Jeres, que algunos aprovechamos para quitarnos el polvo del camino…

El río Alhorí, agua recién deshelada de los ventisqueros al pie del Picón de Jeres, que algunos aprovechamos para quitarnos el polvo del camino…

Tras el improvisado baño, seguimos la senda del otro lado…

Tras el improvisado baño, seguimos la senda del otro lado…

…que conecta con el carril que llega a la Casa del Guarda desde la Casilla de Ballesteros.

…que conecta con el carril que llega a la Casa del Guarda desde la Casilla de Ballesteros.

Panorámica valle abajo.

Panorámica valle abajo desde el camino.

El carril discurre paralelo a la acequia, con casi nula pendiente. Conforme se aleja del río, se despliega a nuestra espalda una preciosa panorámica de su cabecera:

Una vista de sabor alpino, centrada por el Picón de Jerez. A la derecha, la ladera que acabamos de recorrer.

Una vista de sabor alpino, centrada por el Picón de Jerez. A la derecha, la ladera que acabamos de recorrer.

El camino llega en un momento a la Casilla de Ballesteros, donde conecta con el que sube a Postero Alto desde el principal, y que es recorrido por vehículos -tal vez demasiados- de quienes van al refugio. Nosotros lo tomaremos hacia abajo, conforme sigue el amplio cortafuegos de la Loma de Enmedio…

Pocos árboles a nuestro lado y, por lo mismo, amplias vistas del Marquesado, con Jerez en el centro, y la Hoya de Guadix, Sierra de Baza y. al fondo, Cazorla y la Sagra.

Pocos árboles a nuestro lado y, por lo mismo, amplias vistas del Marquesado, con Jerez en el centro, y la Hoya de Guadix, Sierra de Baza y. al fondo, Cazorla y la Sagra.

Lo cierto es que yo pretendía internarme en el bosque y hacer la bajada un poco más entretenida por algunos antiguos caminos, pero el personal opinó que ya estábamos bastante entretenidos, así que simplemente nos dejamos caer por el carril…

La verdad es que a esta hora de la tarde apetece poner el piloto automático.

La verdad es que a esta hora de la tarde apetece poner el piloto automático.

El camino-cortafuegos recorre la divisoria de la loma y acaba llegando al carril principal del Marquesado, que lo corta en perpendicular. Hacia la izquierda, el Posterillo; a la derecha, el área recreativa de la Tizná, que ya hemos visitado. A la izquierda, pues. Dejamos un retén de damnificados/as en la encrucijada y emprendemos este último tramo. Quedan cerca de dos kilómetros de suave bajada, en la que cruzamos de nuevo el Alhorí, aunque ahora por el camino:

Vivo contraste entre los oscuros pinos y los jugosos verdes dentro del barranco (qué distinto es estar dentro que fuera…)

Vivo contraste entre los oscuros pinos y los jugosos verdes dentro del barranco (qué distinto es estar dentro que fuera…)

En fin. Llegamos al Posterillo y recuperamos los vehículos, con los que rescatamos a las y los damnificados, y aun ofrecemos servicio de taxi a dos montañeros retrasados, que rehúsan con hombría y determinación. Ellos duermen en el Postero Alto, nosotros en casa, soñando en volver pronto. Boas noites.

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Un pensamiento en “Del Posterillo al Postero

  1. Anónimo

    ¡¡que dia tan estupendo¡¡ esto engancha
    este fin de semana no nos vemos porque al final vamos a Ciudad Real y ya la semana próxima me voy a Galera porque ahora toca con mi padre (esos problemillas de la próstata), besos

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