Un paseo por Júrtiga (Alhama)

30-Jurtiga

Para estrenar diciembre buscaba un terreno con encinas y quejigos, que es lo que pide la estación, y me acordé del emblemático quejigo de Júrtiga. La zona, en la comarca de Alhama lindando con Zafarraya, es una depresión rodeada de suaves colinas, donde los campos en el llano alternan con buenas manchas de encinar adehesado en las lomas. Y donde se ubica EL quejigo de Júrtiga, árbol singular, monumento natural y merecedor de una visita aunque no tuviera tantos títulos.

De modo que nos llegamos a Alhama de Granada. Desde ahí yo había entrado en Júrtiga por la carretera de Ventas de Zafarraya, desde el mismo puerto del Navazo. Pero es mucha carretera ondulada y bastante carril, de modo que esta vez probamos una alternativa que resultó más cómoda: una pequeña carreterita que, saliendo desde la parte alta del pueblo -y que señala “Zafarraya”-, va entre secanos por el exterior de la zona de monte hasta el Cortijo del Doctor, puerta de entrada de Júrtiga desde el norte. Un par de kilómetros más de carril nos colocan en el Punto A.

1-Punto-A

Nuestro punto de partida en el carril principal de júrtiga, entre el cortijo del mismo nombre y la finca La Regidora (que se ve al fondo).

Me autoimpongo la tarea de confeccionar una ficha de ruta en condiciones de Júrtiga y La Regidora, pero mientras tanto un planillo de andar por casa:

Planillo-Jurtiga-post

Echamos a andar en dirección este, hacia el cortijo. Nos rodean campos de secano, ahora verdes, por un lado, y un cuidado encinar por el otro.

Pronto los enanos encuentran objetos de interés…

Pronto los enanos encuentran objetos de interés…

A poco de empezar a andar, nos encontramos con D. Luis, vecino de Júrtiga, que nos acompaña un rato mientras hablamos de quejigos, de crisis y de especulación inmobiliaria. Y de membrillos…

3-Luis-y-los-membrillos

D. Luis nos ofrece membrillos. Sus árboles rebosan de frutos grandes y aromáticos. Se lo agradecemos calurosamente.

Verdes rabiosos frente al cortijo. La mañana está para comérsela, aunque un poquito fresca.

Verdes rabiosos frente al cortijo. La mañana está para comérsela, aunque un poquito fresca.

Tras la cortijada, que ocupan varias generaciones de la familia de Luis, el camino tuerce a la izquierda, en suave ascenso.

Dejando atrás el cortijo.

Dejando atrás el cortijo.

Una alambrada nos veda el acceso al encinar por la izquierda, pero no por la derecha. Tras unos cientos de metros la alambrada tuerce a la izquierda, y nosotros con ella, por un desdibujado carril que desciende una amplia vaguada.

Por delante, casi en el centro de la foto, vemos ya nuestro primer objetivo: el "árbol grande" ese que los excursionistas solemos buscar por aquí.

Por delante, casi en el centro de la foto, vemos ya nuestro primer objetivo: el “árbol grande” ese que los excursionistas solemos buscar por aquí.

Poco antes del árbol, un cortijo abandonado entre las encinas. Podría ser Extremadura, o alguna de las sierras occidentales de Andalucía.

Poco antes del árbol, un cortijo abandonado entre las encinas. Podría ser Extremadura, o alguna de las sierras occidentales de Andalucía. Las encinas exhiben una cuidada “media melena” sin necesidad de peluquero: un buen rebaño de cabras recorta su base hasta la altura de sus cuellos extendidos.

Disfrutamos la sombra de una encina, cuidadosamente limpia y enrasada por el ramoneo de las cabras

Disfrutamos la sombra de una encina. Las bellotas están en su punto, incluso dulces.

Y por fin nos dejamos caer hasta el quejigo. No tiene pérdida, pues destaca poderosamente en el entorno:

EL quejigo. 20 m de altura, que no es mucho para un árbol, pero bastante para un quejigo, y ¡33 m! de diámetro máximo de copa. Un gigante bonachón.

EL quejigo. 20 m de altura, que no es mucho para un árbol, pero bastante para un quejigo, y ¡33 m! de diámetro máximo de copa. Un gigante bonachón.

Bajo su sombra acamparía toda una mesnada de caballeros con sus caballos. Hay que investigarlo con más detenimiento…

Bajo su sombra acamparía toda una mesnada de caballeros con sus caballos. Hay que investigarlo con más detenimiento…

Alguien ha fabricado un rudimentario pedestal, por el que trepamos. El árbol parece estar en plena forma, sano y sin defectos visibles.

Alguien ha fabricado un rudimentario pedestal, por el que trepamos. El árbol parece estar en plena forma, sano y sin defectos visibles.

Monos del género Cósimae en su hábitat.

Monos del género Cósimae en su hábitat.

Aquí un intento de verificar los 8 m y pico de perímetro en la base.

Aquí un intento de verificar los 8 m y pico de perímetro en la base.

Foto oficial con quejigo

Foto oficial con quejigo

Tras un buen rato de zascandileo, retomamos la marcha…

…con una última mirada a este amable mastodonte.

…con una última mirada a este amable mastodonte.

Andamos hasta el final de la lengua de monte que se interna en los campos…

…donde descubrimos un pozo con una herrumbrosa bomba que extraería el agua hasta unos abrevaderos. La cercanía del agua subterránea explicaría el tamaño y salud del vecino quejigo.

El quejigo y su séquito de encinas desde el pozo.

El quejigo y su séquito de encinas desde el pozo.

Al final de esta península cruzamos unos metros de campo recién roturado hasta la base de las colinas, por las que nos desplazamos hacia la izquierda.

Desde aquí, el ordenado paisaje recuerda un jardín zen.

Desde aquí, el ordenado paisaje recuerda un jardín zen.

El encinar se mantiene en el límite delos campos. Sólo algunas valientes se han atrevido a internarse, abriendo camino.

El encinar se mantiene en el límite delos campos. Sólo algunas valientes se han atrevido a internarse, abriendo camino.

Cruzamos una vaguada y luego ascendemos una loma suave, por una senda o camino de labor.

Desde la loma se percibe con claridad la configuración del terreno, en torno al llano central donde se concentran los cortijos.

Desde la loma se percibe con claridad la configuración del terreno, en torno al llano central donde se concentran los cortijos.

En lo alto de la loma, una encina jorobada domina el paisaje.

Desde ahí bajamos suavemente, con la finca La Regidora enfrente de nosotros. Nuestra idea es andar por allí, pero tal vez no se pueda pasar…

Desde ahí bajamos suavemente, con la finca La Regidora enfrente de nosotros. Nuestra idea es andar por allí, pero tal vez no se pueda pasar…

Llegamos al límite del bosque. Más quejigos nos salen al encuentro.

El camino va curvando a la derecha y, tras atravesar una mancha de encinas, sale a un llanito despejado:

Hacia la derecha llegaríamos en un momento al Cortijo del Dotor; nosotros seguimos hacia la izquierda, reingresando en Júrtiga

Hacia la derecha llegaríamos en un momento al Cortijo del Doctor; nosotros seguimos hacia la izquierda, reingresando en Júrtiga.

Lourdes, con molestias en los tobillos, empieza a hacer campaña entre la chiquillería para ir a comer a una venta, con el señuelo de las papas y el huevo frito (ineficaz, pues los niños son poco ovo-lacto-lo demás). Nos resistimos a sus cantos de sirena…

Atravesamos un encinar adehesado, junto al borde de una mínima rambla que vierte hacia el llano de Júrtiga, que sería endorréico de no ser por el sinuoso barranquito que, un poco más allá, lleva las aguas de escorrentía hacia el Dotor.

Atravesamos un encinar adehesado, junto al borde de una mínima rambla que vierte hacia el llano de Júrtiga. Éste  sería endorréico de no ser por el sinuoso barranquito que, un poco más allá, lleva las aguas de escorrentía hacia El Doctor. En todo caso, creo que buena parte del agua se filtra al subsuelo, dada la muy escasa pendiente.

Bajo una encina, una bella -y esperamos que alimenticia- sorpresa:

Un pelotón de setas se abre camino desde sus esporas atrapadas bajo una piedra. Pilar se atreve a coger un par de ellas. Sus laminillas y pie tienen un precioso tono malva. Las indagaciones realizadas después la llevarán a concluir que se trata de Lepista nuda, excelente seta comestible, que decide comerse esa misma noche. No hemos vuelto a saber de ella…

Un pelotón de setas se abre camino desde sus esporas atrapadas bajo una piedra. Pilar se atreve a coger un par de ellas. Sus laminillas y pie tienen un precioso tono malva. Las indagaciones realizadas después la llevarán a concluir que se trata de Lepista nuda, excelente seta comestible, que decide comerse esa misma noche. No hemos vuelto a saber de ella…

Los perros desfilando. Pincel luce un precioso conjunto en tono "naranja-perdidos-en-la-nieve" con cinturón en color complementario, muy útil en días fríos.

Los perros desfilando. Pincel luce un precioso conjunto en tono “naranja-perdidos-en-la-nieve” con cinturón en color complementario, muy útil en días fríos.

Al final salimos al carril principal para comprobar que, en efecto, la finca de La Regidora está vallada. Luis, el de Júrtiga, nos había dicho dicho que suele haber un guarda en la entrada y que podría darnos paso, pero hemos visto algún cazador y oído los estampidos de las escopetas, lo cual viene a reforzar la tesis de la venta, a lo que coadyuva lo fresco del día, muy apropiado para andar pero no tanto para pararse. Al final triunfa la tesis gradualista: “el resto para otro día”. Accedo tras arrancar la promesa de que pasaremos a hablar con el guarda, para volver sobre seguro. Enfilamos, pues, por el carril hacia los vehículos.

Las nubecillas que se han ido adentrando desde la costa crean juegos de luces en el paisaje.

Las nubecillas que se han ido adentrando desde la costa crean juegos de luces en el paisaje.

Campos de Júrtiga. Al fondo el cerro de la Torrecilla, que nos separa del Llano de Zafarraya.

Campos de Júrtiga. Al fondo el cerro de la Torrecilla, que nos separa del Llano de Zafarraya.

Las laderas bajas se cubren de un denso monte de encinas con quejigos. Por encima alcanza a asomarse la cumbre de la Maroma, en la Sierra de Tejeda.

Las laderas bajas se cubren de un denso monte de encinas con quejigos. Por encima alcanza a asomarse la cumbre de la Maroma, en la Sierra de Tejeda.

Llegados a los vehículos, seguimos el carril hacia delante, para salir por el Navazo e ir a comer a la Alcaicería.

Desde las alturas del este de Júrtiga, un último vistazo a La Regidora. No es un adiós, es un hasta luego…

Desde las alturas del este de Júrtiga, un último vistazo a La Regidora. No es un adiós, es un hasta luego…

Comimos en la Alcaicería, tarde ya para pillar sitio en la cámara de la chimenea, pero contentos igualmente. Al salir, la Sierra de Tejeda se iba a dormir, arropada con una simple sábana blanca… ¡con este frío!:

34-Tejeda-le-soir

Anuncios

5 pensamientos en “Un paseo por Júrtiga (Alhama)

  1. msalvatierra2012

    ¡Hemos hablado con Pilar! Lo cual nos hace suponer que sigue viva. Se comieron las setas con gran contento y aprovechamiento. La lástima fue no coger mas. Ya lo sabemos para otra ocasión.

    Responder
  2. Pingback: Anónimo

  3. Anónimo

    Soy nieta de un antiguo empleado del cortijo de jurtiga me gustaría ver. Una foto del cortijo si aún existe

    Responder
    1. msalvatierra2012 Autor de la entrada

      Hola, anónima. Gracias por escribir.

      La verdad es que no tengo mucho más del Cortijo. Los lugares habitados y privados me dan un poco de corte a la hora de disparar la cámara. La foto del blog donde dice “dejando atrás el cortijo” es donde más se ve, y no es el cortijo antiguo, sino una nave que han hecho al lado, y que no sé de cuando será. Al otro lado del camino ahora hay también una casa moderna, tipo chalet, que nos dijo el señor del cortijo que era de un hijo suyo. El cortijo antiguo de todas maneras existe, pero no tengo fotos, lo siento.

      Un saludo,
      Miguel

      Responder
  4. Pingback: Quejigo del Amo y otras hierbas | elcaminosigueysigue

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s